It: Bienvenidos a Derry ★★★★ · El miedo antes del miedo

It: Bienvenidos a Derry – Reseña de la precuela de terror de Stephen King en HBO Max

Las nuevas versiones de la película It recaudaron más de 1.100 millones de dólares en todo el mundo, convirtiendo a la primera cinta en la película de terror con mayor recaudación de la historia del séptimo arte. Con solo ese dato era de imaginar que la historia no se iba a detener ahí, y, obviamente, la televisión ha venido para rentabilizar la marca. Aun así, y gracias a mantener a los creadores de las versiones cinematográficas al volante, tras haberse emitido dos episodios podemos estar contentos, porque creo que al que le gustaron las películas va a encontrar cosas buenas a las que agarrarse.

La historia, como bien marca el título, es una precuela que usa el material original de Stephen King, en concreto los capítulos de interludio sobre la historia del pueblo donde transcurre la trama principal. Para quien no tenga ni idea, en las cintas ambientadas en 1988 y 2016 la historia trata de un grupo de niños que deben enfrentarse a Pennywise, un mal que emerge cada 27 años para dar caza a los niños de la ciudad y adopta la forma de un payaso terrorífico. Algo así como la historia de Yurena que emerge cada x años para volver a crear pesadillas.

Esta serie cuenta lo que pasó 27 años antes de esa historia, por lo que nos vamos a 1961, y los creadores han dicho que buscan tres temporadas, con tres arcos diferentes que van hacia atrás: la temporada dos en 1935 y la tercera en 1908 (algunas de esas cosas nos las enseñan en los preciosos títulos de crédito cargados de referencias). Pero, de momento, lo que tenemos es 1962, y a la gran pregunta de si se puede ver sin haber visto absolutamente nada antes, la respuesta es un rotundo sí. Puedes viajar a Derry y adentrarte en este relato sin saber nada.

En la serie conocemos a un nuevo grupo de niños que empiezan a sentir el poder de Pennywise, junto a las historias de los adultos, y empieza igual… aunque creo que es más atrevida que la película o al menos más salvaje. Arrancamos con la muerte de un chico de 12 años que sigue utilizando chupete. El niño se cuela en un cine, del que es expulsado, y se da cuenta de que está hasta el chumino del pueblo; hace autostop para escapar de la ciudad. Pronto… las cosas no van bien. Ese viaje en coche es una gozada: la madre llamando “puta” a su hija, la hija comiendo hígados crudos y el niño con la mirada más perdida que Leticia Sabater, deletreando “estrangulación” o “gusanos”. Y tú que pensabas que tus viajes en coche familiares eran terroríficos.

Tengo que decir que en dos capítulos no hemos visto a Pennywise en la forma de payaso de Bill Skarsgård, y hay que aplaudir la creatividad que han volcado en darnos nuevas pesadillas: ya sea con criaturas asquerosas, lámparas de piel humana, partos dentados o supermercados con pasillos envolventes. Por no hablar de los pepinillos más famosos desde Pickle Rick. En el terror y la creatividad, la serie ha echado el resto: son imágenes muy potentes y la serie es grotesca desde el primer minuto y, a la vez, fascinante.

A la par de la historia de los niños buscando a su amigo desaparecido, se unen otras tramas, como la llegada a Derry de unos pilotos negros que hará levantar el odio racial hacia ellos y desembocará en la historia del Black Spot, un club de soldados negros que fue incendiado por una turba blanca.

Tengo que decir que la trama secundaria de los adultos se vuelve mucho menos interesante que la de los niños y que, en el segundo episodio, la historia se siente un poco saturada de tramas, presentaciones y revelaciones sin un anclaje claro. El primer episodio termina de manera brillante, pero con un shock que te deja planteándote: “¿Ahora qué?”. En el segundo pasan tantas cosas que cuesta procesarlas o ponerlas en orden y, tras dos episodios que suman dos horas, la trama ha sido más bien expuesta sobre la mesa, volcada de golpe pero no hemos avanzado hacia adelante. No tengo muy claro hacia dónde vamos, lo que me dificulta emocionarme por lo que vendrá en esa trama de adultos.

La que me interesa mucho más es la de los preadolescentes, que además actúan todos genial y que bebe mucho más de ese ambiente de Stephen King; un ambiente en el que se ha inspirado mucho Stranger Things y que, a la vez, parece haber inspirado a este It: Bienvenidos a Derry, por lo que tenemos la primera serie que se muerde la cola o que juega al “qué fue antes, el huevo o la gallina”. Stephen King inspira a Stranger Things, que a su vez inspira la serie que adapta a Stephen King, que a su vez inspiró a Stranger Things, que inspira a la serie… ¿me entendéis?

En resumen, para los que nos gusta el bueno de King —su ambiente, su entorno y el terror creativo—, este It: Bienvenidos a Derry es una delicia. Es pronto para juzgarla entera, porque esa falta de rumbo en la narración me alarma un poco, pero la vuelta a Derry ha resuelto mis principales miedos y me ha dado otros nuevos. Y eso, de momento, me intriga.

8
8
Leave a comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *